Voy hablando sin palabras, voy mirando sin ojos, agarrando sin las manos viviendo sin corazón. El camino que elegí no se quien me llevó, si las vueltas de la vida o si las vueltas las di yo.
Ojalá que las palabras que hablan de la soledad busquen un acompañante y no hablen solo por hablar.
Corre humo por mis venas con un fuerte olor dulzón. No tengo noticias tuyas y ya perdí la razón. Tengo miedo al olvido y me mata la ansiedad. En ese tiempo de distancia vive lo que no se da. Y ojalá que cuando vuelvas, si decidís a volver, vuelvas con la frente en alto. Para que lo puedas ver.

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