miércoles, 2 de noviembre de 2011

Atarse a un corazon.

Un día comprendí que el silencio dice más que mil palabras, que tomar una mano no significa atar a un corazón, que no se debe correr detrás de alguien que siempre huye de ti, que el amor te lo deben demostrar, que no se debe mendigar, que a alguien a quien queremos se le puede desear toda la felicidad del mundo así no sea a tu lado. El amor te lo deben demostrar y no se debe mendigar ya que cuando dos personas están destinadas a estar juntas no importa el tiempo, donde estén, o con quien estén, tarde o temprano se encontrarán. Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado, quien no sea capaz de dar lo mismo que tú, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega simplemente no te merece.

No hay comentarios:

Publicar un comentario