Solo nos hará sentirnos cada vez más vacíos. Nuestra existencia parece no tener ninguna finalidad lógica o evidente, somos frágiles; en cualquier momento y por cualquier cosa nos puede pasar algo, en cuestión de sentimientos nos podemos derrumbar en un segundo; tenemos celos, tenemos inseguridades, miedos; nos perdemos, nos encontramos, nos unimos unos con otros, nos separamos...
No hay norma ni ley para eso, aunque la sociedad nos dirija más o menos a todos hacia el mismo lado, somos diferentes, somos puro instinto. Y es ahí donde entra el trabajar cada uno consigo mismo para ir creciendo como persona de la mejor manera posible.

No hay comentarios:
Publicar un comentario