sábado, 21 de enero de 2012

Uno suele decir que tiene el corazón roto cuando esta triste, cuando esta vacío y desalmado, pero yo no lo siento así. A mi me duele todo el cuerpo. Me duelen los brazos de luchar contra la corriente, las piernas de correr en una pista sin fin, las manos de quemarme con fuego, me duele la cabeza de pensar qué hacer o qué no, o por qué lo hiciste. No entiendo. Toda esta lucha no tiene sentido, no tiene sentido llorar hasta sangrar para nada. Las cosas dejan de importar, porque ¿cuál es el punto?

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