Todos merecen una segunda oportunidad, además, no somos quienes para juzgar y evaluar quien ''merece'' un perdón, y quien no.
Las disculpas siempre que sean sinceras, hay que aceptarlas y aprovecharlas al máximo, no siempre vas a tener en frente tuyo a alguien arrepentido de corazón por una mala acción
que te dañó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario