Me enseñaron a amar y a respetar, ser digno y propio de lo que tengo. Valorar a la gente que me acompaña o que me acompaño, valorar lo que me dieron y lo que puedo ser capaz de dar, valorar la familia y a mis más cercanos.
Priorizaron siempre el amor a nosotras y entre ustedes. Cada vez que creo estar sola, ustedes me acompañan. Me mostraron que para ser alguien no es necesario llamar la atención, para amar a otros tengo que quererme a mi misma.
Y siendo así, no lastimarme, no destruirme, ni desmerecerme, hacerme valer y no caer en tonterías. Intento seguir sus enseñanzas, se que cuando me descarrilo están ahí.
Los amo mucho, son mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario